¿Qué valora un paciente de un centro de salud? Tres puntos clave.

Acudir al médico, generalmente,  es un acto que crea ansiedad, por lo cual, el profesional de la salud debe cuidar unos aspectos fundamentales en la gestión de su centro que atenúen la carga emocional y reduzcan el estado de estrés de sus pacientes cuando acuden a las visitas, al margen de la gravedad de sus patologías.

Se trata de envolver  un “entorno aparentemente hostil” de una capa de confortabilidad que ayude al paciente a sentirse seguro, relajado, bien atendido y actor importante.

No es esta una labor sencilla ni existe una fórmula infalible que asegure el éxito, pero, con total seguridad, apostar por mantener un entorno agradable a la vez que se proyecta una buena imagen de profesionalidad mejora el prestigio de la consulta.

El Dr. Alfonso Vidal, (Jefe de Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor de la Unidad del Dolor del Hospital Quironsalud Sur), en un interesante articulo sobre qué abarca la atención al paciente, define:  “la atención al paciente, es todo.”

Pues bien, comencemos por el principio:

 

1.- Buscando un profesional adecuado.

Hace un tiempo, a la hora de elegir un médico nos dejábamos aconsejar y recomendar por amigos o familiares, pero ahora, además, disponemos de otro medio que nos da una información más extensa y precisa (o así lo percibimos): Internet.

ConsultaMetges internet1mos páginas web, blogs y redes sociales,  y en pocos “clics” tenemos un sin fin de ventanas ávidas por colmarnos de información sobre aquello que buscamos. Este medio es, indiscutiblemente, la nueva carta de presentación con la que cuenta hoy en día cualquier profesional y es tan primordial su aspecto y su contenido como tenerla bien actualizada.

Y con las referencias adquiridas, las «opiniones de los usuarios», nuestro criterio subjetivo y nuestra valoración personal, elegimos la clínica, centro de salud u hospital que nos parece más adecuado a nuestra dolencia, a nuestras expectativas, a nuestro bolsillo e incluso a nuestra movilidad.

En este punto es donde hay que cuidar de manera escrupulosa todos los detalles.

En gran parte, dependerá de estas “antesalas virtuales” que un paciente se incline por un centro o por un profesional en concreto.

Son las nuevas tarjetas de visita y, de las jornadas de e-salud celebradas este año en Asturias se desprende:  que “los médicos que participan en redes sociales no solo consiguen mayor valoración por los usuarios, sino que también son los más solicitados para acudir a consulta médica.” Fuente: Saluspot

Una vez, hemos elegido el centro, llegamos el segundo punto:

 

2.- El día de la visita

Entramos en un espacio médico del cual ya tenemos algunas referencias pero, ¿cómo nos tratarán?, ¿seremos atendidos como esperamos?

El primer contacto lo tenemos con el personal no sanitario (por lo general con recepción) y según su actitud fortaleceremos -o no- la impresión drecepcioe haber acertado en la elección.

Nos dirigimos a la sala de espera y allí, de manera casi inconsciente, “pasamos revista” al entorno, nos fijamos en las idas y venidas del personal  y escuchamos con atención los comentarios del resto de personas que esperan ser atendidas.

¿El entorno nos resulta agradable y nos sentimos en un espacio confortable? ¿nos informan si creen que debemos esperar más tiempo del previsto? …

Si todo esto se cumple reafirmaremos nuestra decisión y nos sentiremos satisfechos. La calidad del servicio es clave.

Y ahora, el paso definitivo:

 

3.- Pasamos a la consulta.

Este es el momento crucial en el cual ya no nos preocupan los elementos externos;  ahora estamos ante la persona a la cual vamos a exponerle nuestro problema, al que le mostraremos nuestra intimidad y, dependiendo de su actitud, depositaremos nuestra confianza.

metgesa 3Estamos muy pendientes de como nos atenderá y de si nos entenderá  y buscamos percibir su empatía; queremos notar que mientras nos escucha somos únicos e importantes para él y que la cordialidad y que el interés que nos profesa es más humano que comercial.

Si la visita transcurre en esta línea establecemos una relación de confianza y un vinculo de fidelidad para el resto del proceso que puede llegar a consolidarle como “nuestro médico”, para siempre.

Si salimos de la clínica satisfechos, valoraremos muy positivamente su labor en conversaciones cotidianas y entraremos en su web para dejar comentarios positivos.

Acabamos de fidelizar a nuestro facultativo, ahora es él quien debe fidelizarnos a nosotros. Y esto ocurrirá si, ademas del trato dispensado, recibimos una llamada de cortesía en unos días para interesarse por como estamos, si nos felicita el aniversario, si nos recuerda con antelación cual es el día de la próxima cita…  Son detalles que como pacientes agradecemos en gran mesura.

En resumen, es imprescindible, al margen de la profesionalidad, que el centro de salud “goce de buena salud”: que cuide el más mínimo detalle, que se interese por sus pacientes más allá de los días de visita, que sepa gestionar los momentos de crisis de manera empática y que sea pro-activo en las redes.

Herramientas como cuestionarios de control de calidad, un apartado de valoraciones en el blog o en la web, difusión de casos de éxito, etc. ayudaran a mantener esa buena reputación.

«Un paciente insatisfecho, no sólo no regresa si no que propaga su insatisfacción como una mancha de aceite».

 

Dasi Informàtica

 

Publicado en Editorial
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